Cuatro encargos, con alcance cerrado y fecha de fin.
Cada proyecto arranca con un alcance cerrado, un plan de hitos y un precio. No con una fase de descubrimiento que factura tres meses.
De dos semanas a seis meses · alcance, plan de hitos y precio cerrados la primera semana
Estas son las formas que toma nuestro trabajo de verdad. Cambian en duración y en lo que hay que decidir, no en cómo se trabaja: un alcance por escrito al salir de la primera semana, un plan de hitos, una URL de staging desde el primer día y una demo todos los viernes, elijas la que elijas.
Si te reconoces en más de una, es lo normal. Casi todos los encargos empiezan por el más corto y crecen hacia el siguiente, y salir de dudas con una revisión de dos semanas cuesta mucho menos que hacerlo con una fase de descubrimiento de tres meses.
Automatización e IA que aguanta en producción
Los procesos que tu equipo hace a mano —el Excel que se rellena el lunes, el informe que sale de juntar cuatro dashboards, la aprobación que vive en una bandeja de entrada— montados para que funcionen sin que nadie esté encima. También funciones con LLM, que salen con set de evaluación, coste por ejecución y un plan B definido.
Ver en detalleHacer el producto
El producto entero, con diseño, frontend, backend e infraestructura en un solo equipo: de cero a producción, o la reescritura de una v1 que ya no se puede ampliar. También del tipo regulado, con datos médicos y una arquitectura que tiene que aguantar una auditoría.
Ver en detallePlataforma de datos, Postgres y herramientas internas
La capa de debajo. Diseño de esquemas, salir de un backend gestionado que se te ha quedado pequeño, permisos aplicados por Postgres y no por el código de la aplicación, y un panel que tu equipo de operaciones sí puede usar. Y la implantación de FireCMS y Rebase, hecha por quienes escribieron los frameworks.
Ver en detalleRevisión de arquitectura
Dos semanas, una lectura seria de tu stack y un documento que ordena lo que está mal por lo que te cuesta. Escrito para que tu propio equipo pueda ejecutarlo sin nosotros, que muchas veces es el resultado correcto.
Ver en detalleLo que no cambia en ninguno de los cuatro.
La duración cambia. La manera de trabajar no, y es la parte que decide si un proyecto se lleva bien o no.
La primera semana
Una sesión de trabajo, no un cuestionario. Sales con el alcance por escrito, un plan de hitos y un precio que no se mueve.
Prototipo cuanto antes
Algo que puedas abrir y clicar en cuestión de semanas. Preferimos descubrir que una idea no funciona en la segunda semana y no en el cuarto mes.
Entregas cada semana
Una URL de staging desde el primer día y una demo cada viernes. Así el estado del proyecto no es nunca una sorpresa al final.
Te lo quedas, o nos quedamos
Tu repositorio, tu infraestructura, tus cuentas, documentado. Nos vamos sin dejar cabos sueltos, o nos quedamos como el equipo que lo mantiene vivo.
Cuéntanos qué te tiene atascado.
¿No sabes cuál necesitas? Casi nadie lo sabe.
Lo leemos todo y contestamos en un día laborable.